jueves, 2 de enero de 2014

Y ahora que me voy me das la luna sobre el mar, 
                    ahora que no hay más destino que el camino en soledad. 
             Ya queda poco por decir, y poco para recordar, 
que llora el río cuando pasa porque nunca volverá. 

Las lágrimas que saben más amargas 
                    son las que llevan dentro las palabras 
que se quedaron en tu corazón. La noche siempre trae algún consejo, 
pero el silencio aviva los remordimientos. Yo fui en tu vida un baile sin canción. 
                  Y ahora que te digo "adiós", y se abren mis alas ,
me pides perdón. 

¡Tu voz sonaba tan arrepentida! Arrodillado como un niño en la orilla, 
desenterrando un poco de tu amor. Y ahora que te digo "adiós"y se abren mis alas 
me pides perdón. Te quise como a nada más, como al respirar-